Sesión 1: La Primera energia de Dios: La femenina
En esta primera sesión, exploramos el inicio del viaje de las tres energías empezando por la energia Femenino o Fuerza Pasiva
1/24/20261 min read
Sesión 1
La primera energía de Dios: la femenina
La primera energía que existió en el universo fue la energía femenina.
No tenía forma, no tenía cuerpo, no tenía dirección.
Simplemente era.
Existía en silencio, en reposo, en presencia.
Esta energía no hacía nada porque no lo necesitaba. Su naturaleza es pasiva. Su estado natural es existir.
En el momento en que esta energía femenina se vuelve consciente de sí misma, ocurre el primer movimiento del universo: la creación de su opuesto.
Así nace la energía masculina.
Con el surgimiento del masculino aparece la dualidad:
femenino y masculino
blanco y negro
pasivo y activo
Pero aquí hay algo importante.
El masculino y el femenino, al ser polos opuestos, no pueden armonizarse por sí solos.
Las leyes del universo —que también se reflejan en las matemáticas— nos lo muestran con claridad:
menos por más da menos
más por menos da menos
Dos polos opuestos, sin un punto de equilibrio, tienden a rechazarse.
Intentan unirse, pero se repelen automáticamente.
Por eso, para que el masculino y el femenino puedan integrarse, es necesaria una tercera energía.
Una energía que no sea opuesta, sino integradora.
Esa energía es la que permite la unión, la coherencia y la creación consciente.
En esta primera sesión nos enfocamos únicamente en el origen:
la energía femenina como la primera fuerza del universo.
Esta energía es la fuerza pasiva.
Antes de la acción, antes del movimiento, antes de la forma, estaba el ser.
Aunque en su esencia contiene ambas polaridades, en el universo físico que habitamos esta energía se manifiesta principalmente como polaridad negativa, no como algo malo, sino como receptividad, contención y profundidad.
La energía femenina no empuja.
No invade.
No impone.
Sostiene, recibe y permite.
Comprender esta primera energía es fundamental, porque es el punto de partida de toda la estructura del universo y también de tu propia estructura interna.
BIENVENIDO A SEMILLA